
Cuenta la leyenda que debajo de estas piedras se esconde una lucha por la libertad y el respeto a la mujer, liderada por una antigua diosa prehispánica. Verdad o mentira, la batalla continúa…
Fue Coatlicue –madre de Huitzilopochtli, diosa terrestre de la vida y la muerte, madre de todos los dioses del panteón azteca– quien ordenó a las mujeres formar un ejército que exterminara al hombre blanco que había llegado a masacrar a la mujer, quien era entonces figura sagrada y sumamente respetada. Coatlicue, furiosa, vio cómo los hombres que habían bajado de los barcos violaban, mataban, derrumbaban la sacralidad de la mujer y decidió bajar a pelear con sus hijas. Después de destrozarles el miembro con lanzas de obsidiana, Coatlicue los enterró a todos bajo la piedra poderosa del volcán y dibujó un falo sobre cada cementerio como amenaza para el que se atreviera a violentar el cuerpo y alma de la mujer. Sin embargo, la epidemia de la misoginia envenenó las conciencias de los propios y la guerra de Coatlicue cayó, tras lo cual desapareció por completo el ejército de la mujer prehispánica.
Esta imagen es uno de los pocos testimonios que quedan de la revolución femenina azteca, revolución de la cual poco se habla y que comenzó con la llegada de Hernán Cortés y la cosificación de la mujer prehispánica a través de La Malinche. Cuentan las bisabuelas –que sus abuelas contaban– que la imagen que vemos en la fotografía no es un acto artístico de algún nini chilango, sino un símbolo del ejército feminista azteca que el INAH no ha querido admitir que existió. Los paisajes de aquellos ayeres lejanos se han construido por la interpretación del historiador; la versión del pasado que ya no puede narrar ninguna tatarabuela se reduce a la percepción de quien lo ha estudiado y después divulgado. Cuentan pues, que debajo de estas aglomeraciones de lava, yace un cuerpo por cada piedra volcánica. Los huesos pertenecen a soldados españoles que fueron asesinados por el frente prehispánico feminista.
Paula García (1988, @_paula_con_u). Chaparrita de oro, de voz aguardientosa, cofundadora de Mi Valedor.
Mi Valedor es una organización no gubernamental y sin fines de lucro. Nuestras actividades son posibles gracias a los donativos y al generoso apoyo de personas como tú.
Haz un donativo aquíLa cita tuvo lugar en Cromática, ubicada en Av. Amatlán 37, colonia Condesa, Ciudad de México. La exposición de la artista madrileña Alicia Lescure, “se [r] es”,una creadora que encontró en el dibujo, la música y el escenario distintas maneras de expresarse y conectar con otras personas. La muestra se desarrolló a lo largo de tres jornadas que permitieron al público acercarse a la propuesta artística desde diferentes perspectivas: el viernes se realizó la inauguración, el sábado tuvo lugar un performance en vivo a las 8:00 de la noche y el domingo se cerró con un picnic creativo a la 1:00 de la tarde, generando espacios de convivencia, diálogo y exploración artística.
Entre ilustraciones, joyería, stickers, inciensos, café, helados y una amplia variedad de propuestas creativas, Mercadito Mágico reunió a más de 65 marcas de proyectos independientes en un espacio que convirtió la avenida Nuevo León, en la colonia Condesa, en un punto de encuentro para el arte, el diseño y prácticas esotéricas.
El pasado domingo 31 de mayo, el proyecto social Mi Valedor participó por tercera ocasión consecutiva como invitado especial en el Festival Necio, que celebró su esperada edición Piedra y Congal. El evento se llevó a cabo en las instalaciones del salón cantina La Bella Cuba, un espacio cultural alternativo ubicado en el barrio de la Colonia Obrera de la Ciudad de México. Esta invitación permitió que la organización compartiera espacio con una vibrante comunidad de creadores independientes.