
Con un toque de humor sazonado de ironía, Christian Cañibe nos recuerda esos tiempos en que México se dividía entre adorar a Verónica (Castro) o a Lucía (Méndez).
Hace 35 años la nación se repartía en dos cultos: el de Verónica o el de Lucía, pero solo una de estas beatas podría ostentar para siempre la distinción de ser el verdadero rostro del amor: el del Heraldo de México.
Todo comenzó en el año 1627, en tiempos de la Santa Inquisición, cuando fue llevada a la hoguera Doña Leonor de Santiago, acusada de estar tan bella por practicar la macumba. Cuentan que a lo lejos se escuchaban sus gritos desafinados aceptando el sacrificio: “¡Castígame, tú! ¡No tengas clemenciaaa!”.
Desde aquella época, las huestes de seguidoras de ambas —conocidas como la orden de la Rosa Salvaje y las hermanas del templo de la Colorina— ya luchaban en boutiques exclusivas y semáforos de la esquina para ganarse el derecho a ser veneradas en horario estelar. Fue así como llegó hasta oídos del Papa el impacto de la nueva ola de la telenovela mexicana y, más tarde, en toda Roma ya se escuchaba a Lucía interpretar Cuore di pietra y nadie se perdía a Verónica durante los 110 episodios de Felicità dove sei.
Bien decía Neruda que de día se suda, pero mala noche ¡no! Y a la mañana siguiente, todos pedíamos a la Virgen que ellas nos amaran como las amábamos nosotros. “Tú o nadie”, les decíamos, y aunque en este caso Don Corazón resultó embustero y pendenciero, ante todo fue un maestro del amor. Así aprendimos sabios consejos, como que los ricos también lloran, o que las camisas Manchester en realidad eran prendas femeninas, pero que si los hombres lo deseábamos ellas nos las prestaban.
Por su parte, las mujeres se inspiraban en la belleza de ambas y para ejemplo tenemos a esta fanática. En la imagen es evidente que se sometió a varias cirugías plásticas para verse como Lucía. Sin embargo, ella lo niega categóricamente, tal cual lo haría su admirada diva.
Con el cambio de siglo, el Canal de las Estrellas dejó de pertenecerles, pero eso no importa, porque en nuestras almas sabemos que de Verónica y de Lucía aún hay más… Y tú, ¿eres “Team Vero” o “Team Lucía”?
Diseñador gráfico de Mi Valedor e integrante del estudio Éramos Tantos. Esgrimista de medio tiempo y víctima permanente de la nostalgia. / @modokiel
Mi Valedor es una organización no gubernamental y sin fines de lucro. Nuestras actividades son posibles gracias a los donativos y al generoso apoyo de personas como tú.
Haz un donativo aquí¿Y si el mapa de la ciudad no estuviera hecho de calles, sino de recuerdos, encuentros y lugares que nos han cambiado la vida? “Donde todo ocurre en alguna parte”, es una exposición colectiva en la que durante dos sesiones, un grupo de valedoras y valedores participó en un taller de creación artística donde exploraron […]
El pasado 4 de julio, Discozine reunió a proyectos independientes, coleccionistas y amantes de la música en The Big Wings & Burgers, en Santa María la Ribera, con entrada libre. Durante la jornada hubo venta de vinilos, CDs, cassettes, fanzines y DJs en vivo.
El pasado viernes 26 de junio, el equipo de Mi Valedor participó como invitado en la feria de fanzines FEZME, un encuentro cultural lleno de dinamismo y creatividad que se celebró en la escuela de arte La Esmeralda, dentro del Centro Nacional de las Artes (CENART). Este festival reunió a una gran variedad de proyectos independientes, estudiantes y artistas con el propósito de compartir su talento. El evento logró consolidar un espacio ideal para intercambiar ideas, conocer de cerca el arte comunitario y celebrar la libre expresión de los colectivos participantes.