
El registro de la evolución social, política, civil y cultural que aconteció a México durante el siglo XIX y parte del XX rara vez logra ser más evidente y puntual que cuando se hace a través de los retratos. Hablando de una nación emergente, la representación visual de la organización social mexicana, en términos de castas, élites religiosas, burguesía o campesinado, es útil para el inventario histórico que se lleva sobre la vida en el país a través de los años.
Con este interés se justifica la sala de “Rostros de México”, albergada en el Museo Kaluz de la Ciudad de México. Así mismo, la noche de museos alojada este pasado 29 de junio tuvo la intención de dirigir nuestra atención a la diversidad humana. Se contó con la presencia de Jesús Giles, también conocido como DJ Bonita, quien musicalizó el ambiente en la terraza del recinto para celebrar en conjunto. Aunado a ello, el evento estelar sucedió en la sala de retratos, en donde Bonita dejó huella entre los rostros históricos que marcan el paso de los años a través de un performance en el que colgó ahí mismo un autoretrato. La inclusión no se trató simplemente de una estrategia superficial de inclusión por parte del Museo, sino que refleja la realidad de otros tipo de expresiones, cuyas historias han quedado en la marginalidad por siglos.
Giles realizó su intervención a través de su experiencia haciendo drag, actividad que por años le ha permitido explorarse a través del espectáculo, la transformación y el espectro femenino dentro de la corporalidad. Con desmaquillante sobre una toalla húmeda, nos muestra el rastro de su máscara, y con ello abre “un espacio a aquellos rostros que estaban pendientes de mostrarse”.




Mi Valedor presentó la edición de su revista “Sabores” en el restaurante Bacal donde reunió a los representantes de la fundación Herdez, editores y Valedores para detallar los contenidos de la edición 39° de la revista.
La bandita valedora se lanzó a un recorrido lleno de historia, cultura y aprendizaje por el Museo Claustro de Sor Juana, donde no solo observaron y escucharon, sino que también crearon un collage con los elementos que los hacen ser ellos mismos.