
En las paredes blancas de la Galería Leche Negra cuelgan las impresiones de ECOS, cada fotografía, aporta una atmósfera y texturas que incitan a la reflexión; no hay ornamentos ni distracciones: el montaje es sobrio, directo y pensado para que la fuerza de las imágenes dialogue de frente con el espectador.
La memoria también se revela en papel fotográfico. En el centro de la Colonia Doctores, la Galería Leche Negra presenta ECOS, una exposición que reúne a Graciela Iturbide, Manuel Bayo Gisbert y Musuk Notle. Tres miradas que, desde distintos contextos dialogan con la violencia, la memoria y la dignidad a través de la fotografía.

El espacio dirigido por Misael Rodríguez se perfila como un lugar clave para la fotografía contemporánea cuya misión es apoyar a lxs artistas mexicanxs emergentes. “Queremos darle lugar a discursos que en otros espacios culturales cuesta mostrar”, comentó Misael. La galería apuesta por un proyecto que privilegia tanto la técnica fotográfica como el valor testimonial de las imágenes.
La curaduría corrió a cargo de Marie Fernández, quien recuerda lo difícil que fue concretar la exposición: “Fue muy complicado que una galería aceptara nuestras fotografías por la sensibilidad de los temas”. Estoy agradecida de que los tres artistas confiaran en mí; deseo que quienes la visiten lo hagan con respeto, empatía y sensibilidad”.

Al recorrer la sala se perciben tres corrientes distintas pero conectadas: el retrato íntimo de Graciela Iturbide, las series de Manuel Bayo Gisbert que confrontan la violencia en México, y la mirada de Musuk Nolte hacia comunidades indígenas en Perú. En conjunto, la exposición crea un espacio donde la memoria se imprime con nitidez y donde el visitante es invitado a mirar con respeto y sensibilidad.
La voz de las obras de Manuel Bayo Gisbert nace de una experiencia personal: “Mi trabajo empezó en 2020, después de sufrir un secuestro y tortura. Es importante decir que esto es parte de un sistema de violencia que lleva más de seis décadas”. El fotógrafo, cuyo trabajo pronto se publicará en The New York Times, agradece a su familia y a activistas como Omar Lázaro de Veracruz, fundamentales para la realización de varias de sus imágenes. Para Manuel, exhibir este trabajo en México no es sencillo: “Vivimos en un narcoestado. El gobierno no protege a artistas, periodistas, activistas, ni a familias que buscan a sus desaparecidos. Solo la sociedad civil puede resistir y detener esta violencia”.
Graciela Iturbide aporta una fotografía análoga que retrata a la madre de Víctor Yodo, activista desaparecido en Oaxaca, pieza que se integra como parte de la memoria colectiva que busca abrir la exposición, y desde Perú, Musuk Nolte completa el diálogo con una serie sobre comunidades indígenas que enfrentan represión estatal y donde las madres buscadoras también sostienen la memoria.

La exposición abre un espacio donde las imágenes se convierten en un testimonio colectivo, como su nombre lo sugiere, ECOS resuena más allá de la sala: se convierte en un recordatorio de que la memoria no se borra y de que el arte puede señalar aquello que los discursos oficiales intentan silenciar. Cada fotografía es un eco de la experiencia de víctimas, familias y comunidades que enfrentan la violencia, y al mismo tiempo una invitación a la reflexión sobre la responsabilidad compartida de mantener viva esa memoria.
La exposición se podrá visitar del 4 de septiembre hasta el 31 de octubre de 2025 en la Galería Leche Negra ubicada en la Colonia Doctores de la Ciudad de México. Una invitación a mirar con sensibilidad, respeto y conciencia la fuerza de la fotografía como memoria viva.
La cita tuvo lugar en Cromática, ubicada en Av. Amatlán 37, colonia Condesa, Ciudad de México. La exposición de la artista madrileña Alicia Lescure, “se [r] es”,una creadora que encontró en el dibujo, la música y el escenario distintas maneras de expresarse y conectar con otras personas. La muestra se desarrolló a lo largo de tres jornadas que permitieron al público acercarse a la propuesta artística desde diferentes perspectivas: el viernes se realizó la inauguración, el sábado tuvo lugar un performance en vivo a las 8:00 de la noche y el domingo se cerró con un picnic creativo a la 1:00 de la tarde, generando espacios de convivencia, diálogo y exploración artística.
Entre ilustraciones, joyería, stickers, inciensos, café, helados y una amplia variedad de propuestas creativas, Mercadito Mágico reunió a más de 65 marcas de proyectos independientes en un espacio que convirtió la avenida Nuevo León, en la colonia Condesa, en un punto de encuentro para el arte, el diseño y prácticas esotéricas.
El pasado domingo 31 de mayo, el proyecto social Mi Valedor participó por tercera ocasión consecutiva como invitado especial en el Festival Necio, que celebró su esperada edición Piedra y Congal. El evento se llevó a cabo en las instalaciones del salón cantina La Bella Cuba, un espacio cultural alternativo ubicado en el barrio de la Colonia Obrera de la Ciudad de México. Esta invitación permitió que la organización compartiera espacio con una vibrante comunidad de creadores independientes.