
En plena Semana del Arte en la Ciudad de México, Fiera se desmarca del espectáculo comercial para impulsar becas, acompañamiento y nuevas formas de sostener la creación.
Del 3 al 8 de febrero se celebra la segunda edición de Fiera, una feria de arte contemporáneo dirigida por artistas que no solo busca exhibir obra, sino cuestionar las dinámicas económicas, simbólicas y ecosistémicas del circuito artístico en México. Este encuentro se realiza en el marco de la Semana del Arte en la Ciudad de México, sumándose a una de las semanas de mayor efervescencia cultural del año, pero desde una postura crítica y alternativa. Más que un evento de compra y venta, Fiera se plantea como un espacio de reflexión, encuentro y producción. Uno de sus ejes principales es la Beca Fiera de Producción Artística, que se otorgará a varixs artistas seleccionadxs mediante convocatoria. El apoyo incluye: $6,000 pesos mensuales durante 12 meses, acompañamiento curatorial y asesoría en gestión y desarrollo profesional.
En un contexto donde muchas ferias priorizan la inmediatez del mercado, Fiera apuesta por algo menos espectacular pero más urgente: sostener procesos creativos a largo plazo para las y los artistas. La feria se llevará a cabo en Enrique Martínez #232 (entrada por Eligio Ancona), colonia Santa María la Ribera, Ciudad de México, con horarios generales de 12:00 a 20:00 hrs.
Además, se realizará PROVOCATORIOS. Ciclo de Conversaciones Fieras, un programa de charlas que acompañará la feria y expandirá las discusiones sobre arte, producción y contexto. Y en medio de obras, conversaciones y encuentros, Mi Valedor estará presente con venta de mercancía, sumándose a esta plataforma desde su práctica editorial y comunitaria, generando un puente entre el arte contemporáneo y las voces que habitan la calle. Fiera no solo abre espacio para mostrar obra, sino para repensar cómo se sostiene el arte y quiénes pueden producirlo. En un ecosistema cultural donde la precariedad es regla y no excepción, iniciativas que apuestan por el acompañamiento y los procesos prolongados se vuelven más necesarias para las y los artistas.
Fiera también pone sobre la mesa una pregunta incómoda pero necesaria: ¿Quién puede darse el lujo de hacer arte y bajo qué condiciones? En un ecosistema cultural marcado por la desigualdad, apostar por acompañamiento real y procesos largos no es un gesto romántico, es una postura política. Por eso, más que una feria, Fiera se siente como un punto de reunión para imaginar otras formas de sostener la creación. Y ahí, entre obras, ideas y resistencia cultural, las y los valedores también se hacen presentes, porque el arte y la calle, cuando dialogan, amplían el mapa para todas y todos. Aquí puedes adquirir tus boletos.
Estudiante de la UACM: licenciatura comunicación y cultura