
Dentro de las grandes paredes cargadas de historia del Museo Franz Mayer, se ha construido un diálogo apasionado entre el pasado y el presente. Del 23 al 26 de abril de 2026, el patio del museo dejó de ser solo un espacio de contemplación para convertirse en un escenario vivo: la expo-venta “De la A al Franz“. Este evento no solo reunió a 30 expositorxs, sino que funcionó como un motor para nuevos artistas independientes, colectivos y mentes creativas que, a través del arte, desafían las fronteras de lo convencional.
Ubicado en la emblemática Plaza de la Santa Veracruz, el Franz Mayer ha sido, desde 1986, un faro cultural en el Centro Histórico. El edificio mismo es una crónica arquitectónica que custodia el legado de Franz Mayer, quien con una visión adelantada a su tiempo, dignificó las artes decorativas reuniendo una colección de más de 9,500 objetos. Hoy, ese espíritu evoluciona; el museo reafirma su compromiso con el arte contemporáneo, abriendo sus puertas a técnicas que, aunque a veces subestimadas, forman la esencia de la narrativa visual actual en México.
Recorrer los pasillos de esta edición fue ser testigo de un archivo vivo. El ambiente en el patio se transformó en un laberinto de estímulos donde el maximalismo visual se apoderaba de cada stand. La experiencia de transitar por “De la A al Franz” fue la de habitar un espacio de contraste: por un lado, nos encontrábamos con estéticas de colores crudos y oscuros que abordaban con valentía temas de urgencia social como la salud mental y los bordes más complejos del afecto. En contraposición, otros rincones estallaban en colores vibrantes y tonos de ensueño; estéticas fantasiosas que, tras su apariencia lúdica, escondían una crítica social punzante. Cada paso revelaba una nueva historia contenida en libros y cómics que, más allá de la ilustración, cargaban con un peso humano profundo, convirtiendo cada objeto en el inicio de una conversación reflexiva.
La riqueza de esta expo-venta radicó en la convivencia armónica entre procesos ancestrales y digitales. Los asistentes pudieron apreciar una diversidad de técnicas impresionante. Desde la precisión de la serigrafía y la experimentación orgánica de la antotipia. Hasta la inmediatez del arte digital, el dinamismo de los cómics e historietas, y la libertad editorial de los fanzines, pasando por la calidez del textil y la mirada fija de la fotografía. Cada pieza presentada no es solo un objeto de consumo, sino una muestra del arte que se está gestando hoy en las calles y estudios de México, maravillas que a menudo permanecen ocultas y que aquí encontraron un eco institucional. Esta diversidad cobró vida a través de proyectos como Uroboros Editorial, Trece Ojos, Publicaciones Salvajes, GAMA CREA, Delirios Visuales, Roli Ro, Changos Perros, Loyells, Triste Club de Fanzines, Una Editorial Grande, Chula Records y Maricarmen Zapatero, entre muchos otros.
Las personas, colectivos y fundaciones detrás de estos proyectos son una muestra de que la creatividad en México palpita con fuerza, en este contexto de intercambio, al frente de Mi Valedor estuvo el valedor Camaxtli Ortiz, quien representó con orgullo el corazón de este proyecto. A través del diálogo directo con los asistentes, Camaxtli no solo compartió las publicaciones, sino que generó nuevos pensamientos y reflexiones en quienes se acercaban, poniendo siempre en alto la voz y la dignidad de las y los valedores.
Mi valedor reafirmando su labor como puente entre la realidad urbana y el diseño, a través de fanzines, libros, revistas y la mercancía oficial (stickers, pines, tote bags, etc) , no fue solo una venta, sino una oportunidad para seguir expandiendo la comunidad y el impacto social que ha tenido el proyecto desde hace 11 años. Estar en “De la A al Franz” nos permitió conectar con un público curioso y apasionado, integrando nuestras crónicas de la ciudad en este gran catálogo de expresiones contemporáneas.
Al final, el evento demostró que, al igual que la colección de Mayer en su momento, el arte que hoy consideramos “emergente” o “de calle” es, en realidad, el patrimonio del futuro.
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