
Los años noventa usurparon esta edición callejera, llenándola de música, ideales olvidados, comandantes zapatistas y muchas series de TV. Con melancolía recorrimos esa década donde para hablar con alguien había que hacerlo en tiempo real. A través de vidrios para soldar volvimos a ver el eclipse total de sol de 1991, rentamos un VHS en Blockbuster y escuchamos por primera vez a la Britney cantando Baby One More Time. Por último, abrimos una cuenta de e-mail sin saber bien para qué y sin sospechar que, a partir de ese instante, todo cambiaría para siempre.