Agosto fue un escenario de múltiples encuentros donde la creatividad independiente se hizo presente. Desde bazares efímeros, ferias geek hasta mercaditos comunitarios, reunieron proyectos autogestivos que ofrecieron ilustración, música, fanzines y arte en todas sus formas. En cada uno de ellos, mi Valedor llevó su propuesta editorial pero, sobre todo, sus historias, reafirmando que la cultura se debe de construir desde abajo y en colectivo.