
El siguiente, es uno de los textos que conformaron la columna “El Diario del Gato”, en El Jalisciense, a cargo del valedor Juan Manuel.

Lo que pasa como un sueño es el día. La noche es la vida real que más bien pareciera otra pesadilla dentro de la pesadilla. Es dormir en un parque en la calle misma, porque la vida es así de repente. Porque la canija humanidad es así nomás.
Es abrir los ojos y ver negro. Pero no el negro de la medianoche, sino el de una bolsa negra de plástico, de esas que son para la basura (metáfora significativa). Como una mortaja anticipada, que sirve de sleeping bag para la cama de piedra de una desafortunada canción. Sentir cómo el viento se lleva todo, dejando las horas como sin esperanzas, mientras las hojas cantan una melodía desesperada en cada árbol. Dormir sin soñar, vivir sin dormir, una existencia dedicada al vacío o a buscar el sentido en una esquina que probablemente no exista. En esos insomnios que parecen no tener fin (no terminan jamás). Es como si no existiera alguien más, es la soledad inconmensurable. Es como si no existiera nadie, peor aún, no existir para nadie.
Volver a abrir los ojos a la luz de la mañana, se siente fría a pesar de la primavera. Ver pasar a la gente, con la inquietante sensación de ser transparente. Como ya no jugamos el juego, pues ya no existimos; ese de pensar que la normalidad es posible y si no, eres tú lo imposible. Lo horrendo es que el corazón a veces se lo cree, un compañero vago, “es que no tenemos remedio”. Y fingimos para no sentir tan gacho, que nos gusta esa indiferencia que parece estar por todos lados en esta jodida ciudad. Que cada mañana hay que despertar para inventarse el día con los restos del mundo, con lo que los otros nos dejan como residuos de otras ilusiones. Reciclamos la vida de los otros para no sentir tanto la nada. Y no se vale morirse tan pronto, qué chiste, no se vale, ahora te aguantas, si ya te rendiste, si ya perdiste, pues te friegas, así lo quiso Dios y no te mates porque es pecado. Pura mierda.
Capitán Gato. Músico, poeta y lo demás. Nacido en el mítico Distrito federal, actualmente exiliado en Neza. Fundador del Diario del Gato, en el Jalisciense. Actualmente, flautista solitario en el Jardín Pushkin.
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