
Una sencilla fotografía da paso a un texto, mitad divagación, mitad cuento, que nos deja ver los pensamientos de un televisor frente a su muerte inminente…

La sacaron de patitas a la calle con todo y mueble. Al principio quiso creer que la pusieron ahí para que hiciera de la banqueta un cuarto de tele abierto a todo el público, para que los transeúntes detuvieran su camino y la miraran. Pero luego se reflejó en una cámara y se dio cuenta de que ya nada es lo mismo: es una Sony más que viejita, el mueble está raquítico, no está plana y encima tiene caja, imposible aguantar el apagón analógico. Ya está más pa’ allá, que pa’ acá; ya nunca más va a poder transmitir un partido de la Selección. Sólo entonces, aterrorizada, recordó la voz. La voz de aquella muchacha que todos los días –pero sin horario fijo– irrumpe destruyendo el silencio pacífico de la cuadra, del barrio, de la ciudad. La voz maldita que compra el fierro viejo que vendan. Supo, no sin angustia, que más tarde ese día llegaría la voz invadiendo toda privacidad, y entendió el destino que le esperaba: un aberrante exilio, un eterno recorrer por la ciudad, junto a tambores, colchones, lavadoras, refrigeradores, microondas…
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Haz un donativo aquí¿Y si el mapa de la ciudad no estuviera hecho de calles, sino de recuerdos, encuentros y lugares que nos han cambiado la vida? “Donde todo ocurre en alguna parte”, es una exposición colectiva en la que durante dos sesiones, un grupo de valedoras y valedores participó en un taller de creación artística donde exploraron […]
El pasado 4 de julio, Discozine reunió a proyectos independientes, coleccionistas y amantes de la música en The Big Wings & Burgers, en Santa María la Ribera, con entrada libre. Durante la jornada hubo venta de vinilos, CDs, cassettes, fanzines y DJs en vivo.
El pasado viernes 26 de junio, el equipo de Mi Valedor participó como invitado en la feria de fanzines FEZME, un encuentro cultural lleno de dinamismo y creatividad que se celebró en la escuela de arte La Esmeralda, dentro del Centro Nacional de las Artes (CENART). Este festival reunió a una gran variedad de proyectos independientes, estudiantes y artistas con el propósito de compartir su talento. El evento logró consolidar un espacio ideal para intercambiar ideas, conocer de cerca el arte comunitario y celebrar la libre expresión de los colectivos participantes.