
Colgar los tenis de un cable puede tener muchos significados, según el barrio, pero tal vez haya uno más profundo, algo más bien relacionado con nuestra propia vida.

Los zapatos, como las personas, tienen una vida. Una vida que desgasta las suelas. Cuando se termina, naturalmente, uno se va al cielo. Igual los zapatos.
Si hay algo que nos toca a todos es desprendernos de las cosas importantes.
Vivimos amarrados… que a la novia, a la chamba, a los hijos. Es difícil separarse de algo porque no es fácil amarrarse. Por eso se me hace muy valiente lo de colgar los tenis en los cables de luz.
Muy admirable, porque en lo personal a mí me cuesta mucho trabajo deshacerme de un par de zapatos viejos. Suelen ser los más cómodos. El acto de ponerlos ahí suspendidos en el aire, ¡qué cosa! Es como la valiente que corta con el novio después de años de malas migas. O el que renuncia a la chamba que lo traía hasta la madre, pero que pagaba bien.
Tal vez hasta más valiente. Quién sabe.
Las instrucciones son simples: se toman ambos zapatos por las agujetas y se anudan. Luego sale uno a la calle y los lanza arriba fuerte. Con suerte un cable de luz podrá cacharlos. Así los puede ver uno, haciéndose viejos en el cielo, y no en el suelo, como debe ser. Es para marcar territorio, dicen algunos. Daño a la propiedad de la nación, dicen otros. Yo creo que cuando uno lanza sus tenis al cielo es porque ya no sirven y pues mejor hacerles un ritual bonito que tirarlos a la basura, como hacemos con la gente.
Mi Valedor es una organización no gubernamental y sin fines de lucro. Nuestras actividades son posibles gracias a los donativos y al generoso apoyo de personas como tú.
Haz un donativo aquíLa cita tuvo lugar en Cromática, ubicada en Av. Amatlán 37, colonia Condesa, Ciudad de México. La exposición de la artista madrileña Alicia Lescure, “se [r] es”,una creadora que encontró en el dibujo, la música y el escenario distintas maneras de expresarse y conectar con otras personas. La muestra se desarrolló a lo largo de tres jornadas que permitieron al público acercarse a la propuesta artística desde diferentes perspectivas: el viernes se realizó la inauguración, el sábado tuvo lugar un performance en vivo a las 8:00 de la noche y el domingo se cerró con un picnic creativo a la 1:00 de la tarde, generando espacios de convivencia, diálogo y exploración artística.
Entre ilustraciones, joyería, stickers, inciensos, café, helados y una amplia variedad de propuestas creativas, Mercadito Mágico reunió a más de 65 marcas de proyectos independientes en un espacio que convirtió la avenida Nuevo León, en la colonia Condesa, en un punto de encuentro para el arte, el diseño y prácticas esotéricas.
El pasado domingo 31 de mayo, el proyecto social Mi Valedor participó por tercera ocasión consecutiva como invitado especial en el Festival Necio, que celebró su esperada edición Piedra y Congal. El evento se llevó a cabo en las instalaciones del salón cantina La Bella Cuba, un espacio cultural alternativo ubicado en el barrio de la Colonia Obrera de la Ciudad de México. Esta invitación permitió que la organización compartiera espacio con una vibrante comunidad de creadores independientes.