Perla Antillana

Perla Antillana

22/02/2021
Por Víctor M. Campos

Víctor M. Campos nos traslada en unas breves líneas a una noche de sábado en la CDMX; a los ruidos, a las rutinas, a las historias que se entretejen y desenvuelven en la oscuridad de la noche.

El silencio la puso de pie.
Mi jefa fue la única en darse cuenta de que las ventanas ya no vibraban. Aventó las cobijas y saltó
de la cama.
—No oigo la música —dijo para sí.
Se atravesó frente a la televisión y le dijimos que se hiciera pa’llá. Fue a la recámara que da a la
calle. “Está loca”, pensé. Como mi padre no se movió ni un centímetro, supuse que pensaba lo
mismo que yo.
Cumplíamos con la rutina de los sábados en la noche: acostados en la matrimonial, veíamos
películas de Stallone y Schwarzenegger hasta la madrugada. Mi carnal no estaba. Esa noche, sin
embargo, algo había pasado… al menos en la cabeza de mi jefa. Por el pasillo la oí correr. Regresó
a la recámara y estaba espantada. Se puso los pantalones de un brinco y, sin detenerse a
abrochárselos o a subirse el cierre, se fue.
—¡Pasó algo! ¡Pasó algo!
La alarma de su voz nos puso al tiro. Mi padre se levantó como impulsado por una palanca y se
quedó ahí sin saber qué hacer.
Yo fui corriendo a la ventana. ¿De verdad habría pasado algo o se le estaban yendo las cabras a mi
jefa? De un brinco subí al mueble pegado a la pared. La ventana estaba abierta y saqué medio
cuerpo hacia la calle. Desde arriba, la vi corriendo como loca: la greña se le desparramaba por la
espalda, con las manos iban agarrándose los pantalones y, descalza, esquivaba hoyos y piedras.
Era muy raro verla así. Ella siempre tan relax, tan campante.
A través de las ramas de los árboles, pude ver las luces estáticas una cuadra más allá. Ella tenía
razón: no había música y solo se escuchaban unas sirenas a lo lejos. Las luces estaban prendidas,
pero ya no se movían. A media calle había una bolita de curiosos bajo una luz roja. Nada más.
Simón.
Me cayó el veinte y a mi jefa mucho antes que a mí. Si las noches de sábado eran las mismas de
siempre…, si veíamos películas de acción hasta la madrugada…, entonces mi carnal, siguiendo la
rutina, debió bañarse, cambiarse y salir con su camisa de flores, el pantalón blanco y los zapatos
boleados a tirar rostro; a bailar salsa a aquel toquín. Esa noche, además, ya nos había dicho que
venía el Perla Antillana.

Mi jefa se la olió desde antes. Bajé del mueble buscando mis zapatos. Corrí por el pasillo, me
deslicé en el pasamanos de la escalera de caracol y atravesé el zaguán. Algo me gritó mi padre,
que estaba ahí, pero lo tiré de loco. Corrí y me fui de boca. Me puse de pie y me eché a correr
hasta caerme de nuevo.
Me levanté y seguí.
Al llegar, me metí a codazos en la bolita. Justo al centro encontré a mi jefa hincada, jalándose la
greña, gritando con un hilillo de voz.
—No —decía.
Sobre el asfalto, bajo la luz roja, estaba tendido el cuerpo: largo, cubierto con una sábana y
rodeado ya por cuatro veladoras prendidas.
—No —repetía mi jefa—. No.
Iba a quitar la sábana, pero justo en ese momento alguien me agarró.

Víctor M. Campos

Cuentista publicado por el Fondo Editorial de Querétaro y por una docena de revistas. Hijo,
también, de la CDMX. Demasiado viejo ya para morir joven.

Déjanos un comentario.

Relacionadas

  • Cuando la Estatua de la Libertad se hospedó en Iztapalapa

    18/02/2022

    A mediados de 1985 comenzó a difundirse un sorprendente rumor: por las calles de Iztapalapa se podía ver a la famosa Estatua de la Libertad, la misma que tiene su residencia en Liberty Island, frente a la ciudad de Nueva York, EEUU. Apresuradamente, muchos jóvenes fueron a corroborar la historia y se encontraron de frente […]

  • Presentación de los número 229 y 230 de la revista Punto de Partida

    24/01/2022

    Mirada, resistencia, caos y genealogía son apenas una pequeña muestra de todos los temas que ha cubierto la revista Punto de Partida desde 1966, un esfuerzo de la Universidad Nacional Autónoma de México, a través de la Dirección de Literatura y Fomento a la Lectura, por introducir la voz universitaria a todos sus lectores. 

  • A 23 años de Febrero 13 de Fernando Delgadillo

    06/01/2022

    Este 2022 se cumplen 23 años de la grabación y lanzamiento de Febrero 13, el icónico álbum del trovador mexicano Fernando Delgadillo. Grabado en el foro Felipe Villanueva del Parque Naucalli, Febrero 13 aglutina en tres volúmenes los principales temas de los primeros siete discos de Delgadillo (Con cierto aire a ti, 1993; Crónicas de […]

Lo más reciente

¿Quieres hacer un donativo?
Copyright © 2020 Mi Valedor
Centro Creativo y de Reinserción Mi Valedor, A.C.
Barcelona 11, Int. 101. Colonia Juárez, CDMX
Somos parte de
INSP international network of street papers
Síguenos
  • facebook mi valedor
  • instagram mi valedor
  • twitter mi valedor
  • youtube mi valedor
  • contacto mi valedor
  • spotify mi valedor
Sitio web desarrollado por Soto Comunicación
Revista Mi Valedor

Mi Valedor es la primera revista callejera de México que ofrece un modelo de autoempleo para poblaciones vulnerables (personas en situación de calle, migrantes, madres solteras, personas con capacidades especiales, entre otros). Apoya al proyecto aquí.

dudas, envianos un whatsapp