
Antonio es escritor. Para Mirada Camarada escribió este cuento en el que imagina un ecosistema en el que los vínculos también pueden ser emocionales. El cuento está representado por un collage de su autoría.

En cada panal hay cientos de abejas que polinizan jardines, huertos, sembradíos y bosques. Cada una crea miel y reparte polen a distintas especies de plantas y árboles para generar alimento al resto, por eso son un conjunto de jardineros. Por desgracia, los paneles se están acabando y junto con ellos los jardineros. Pero Nuit, la princesa de un panal, hija de la reina Tonanzin, recibió la orden directa de su madre de ir a formar su propio panal a lado de la abeja soldado Nu. Viajaron muchos kilómetros durante el día, pasando por ríos y lagos contaminados, por cascadas y valles hasta llegar a un lugar muy bonito repleto de vegetación y muchos canales, en donde la gente paseaba en trajineras enormes y donde, por cierto, vivían unos anfibios llamados ajolotes que formaban parte del ecosistema.
– Disculpe, señor… – decía Nu a un ajolote anciano al cual todos seguían y parecía ser el patriarca del lugar – ¿Usted es el rey aquí?
– Sí, jóvenes viajeros; yo soy el rey Axiolotl ¿En qué les puedo servir?
– Bueno, es que mi reina Nuit y yo queremos pedirle permiso para formar un nuevo panal aquí en el reino que usted dirige, ya que nuestra especie se extingue; prometemos rendirle tributo. –En ese momento Axiolotl se carcajeó con fuerza y les dijo:
– No se preocupen, amigos. Entiendo su preocupación y sepan que son bienvenidos en Xochimilco.
En ese momento Nu y Nuit pusieron manos a la obra para polinizar y crear miel y cera para el nuevo panal en uno de los árboles más frondosos y grandes del lugar. Al pasar el tiempo, la Nuit comenzó a crecer mucho y a depositar larvas en cada hexágono del panal. Nu las creció y las cuidó hasta que fueron abejas y estuvieran listas para polinizar árboles y plantas frutales, crear miel y volverse una colonia grande de jardineros. Por eso es que desde hace muchos cientos de años la Tonanzin es la madre de Dios y de todos. Pero en Egipto el Nu es el padre sol que le da fuerza y luz a la Nuit, a la madre tierra y a la humanidad como sus hijos que somos.
Valedor desde 2015, Antonio es un apasionado de la escritura. Vive con su Toto, su perrito, su mejor amigo.
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