La casa que hicieron mis padres

La casa que hicieron mis padres

30/01/2018
Por María González
Fotografía de Alfredo Sánchez @alfopress

Hay  grietas en mi casa, la más grande da al patio, del otro lado en el mismo lugar está la recamara de mis padres. La habitación está en el segundo piso, las escaleras están de frente a una pared muy alta que tiene una virgen de Guadalupe justo en el centro, debajo del cuadro de la virgen, en esa pared, hay una segunda grieta. Mi cuarto no tiene ventanas a la calle, mi ventana da a las escaleras, pero cuando me acuesto cuento las grietas del acabado de mi techo y pienso que mientras duermo, el techo podría caer sobre mí.

Parece que la casa no se va a caer, pero acá la alerta sísmica no se oye, acá no nos han puesto postes con parlantes en las esquinas, se mueve mi cama y entonces sé que está temblando, como antes de que existiera la alerta sísmica.

Aquí estamos acostumbrados al movimiento. Pasa el tren muy cerca y hay una avenida grande que transita transportes de carga desde las 11 de la noche hasta las 5 de la mañana. Cuando hay temblor nos confundimos, hay que esperar unos 5 segundos para estar seguros que no es un camión bien pesado.

Mi casa la construyeron mis padres, mi casa era terreno, casi baldío y mis papás le dieron vida, no hubo arquitectos, no hubo ingenieros, no hubo dinero.  Nada tiene esta construcción de conocimiento de estructura. Estamos fiados de nuestro maestro albañil de confianza y la lógica de mis padres para construir una casa. Sabemos muy poco de las columnas y las varillas. No hay datos del movimiento, ni planos de la construcción. Si un día esta casa se cae o las grietas se abren más, no hay forma de identificar por qué.

Algunas construcciones son silenciosas, parece que no pasa nada, pero pasa poco a poco y no hay cómo darse cuenta de los huecos o los ladrillos lastimados. El error fue aplanar la casa, dice el vecino. Las casas sin aplanado tienen muy claro dónde está cada ladrillo.

No sé cuántos sismos somos capaces de aguantar.

En Iztapalapa se reportaron cerca de 8 mil casas dañadas por el sismo. Sin constructoras a quien culpar, parece que las casas que construye la pobreza se van a caer primero.

María González

Déjanos un comentario.

Relacionadas

  • Imperio

    27/08/2020

    Los lunes son los peores días de la semana. Parecen una continuación del domingo, que es el segundo peor día, no de la semana sino del universo. Dios descansó y nos mató de fiaca a todos. Existen solo dos cosas buenas los domingos: 1) juegan los Pumas y 2) Acción. Los domingos a las siete […]

  • Yo entonces tenía 20 Años

    09/07/2020

    Yo entonces tenía 20 años, y era delgado, sonriente e impune. Había leído mucho y había vivido muy poco. Dos años en la Facultad de Ingeniería Química con horarios que exigían estar en Tacuba a las siete de la mañana, con la bata puesta y el cerebro funcionando, me habían convencido de que mi ineludible […]

  • De las aguas profundas

    01/04/2020

    El sobre se deslizó de la mano del impresor a la del funcionario que le había pasado el trabajo sin licitación. El servidor público se había acostumbrado a recibir sobres rebosantes de dinero cada vez que el impresor lo visitaba en su oficina del Centro Histórico. Poco le duraba el gusto de tanto billete: pronto […]

Lo más reciente

¿Quieres hacer un donativo?
Copyright © 2020 Mi Valedor
Centro Creativo y de Reinserción Mi Valedor, A.C.
Barcelona 11, Int. 101. Colonia Juárez, CDMX
Somos parte de
INSP international network of street papers
Síguenos
  • facebook mi valedor
  • instagram mi valedor
  • twitter mi valedor
  • youtube mi valedor
  • contacto mi valedor
  • spotify mi valedor
Sitio web desarrollado por Soto Comunicación
29. Jipitecas en onda
Revista Mi Valedor

Mi Valedor es la primera revista callejera de México que ofrece un modelo de autoempleo para poblaciones vulnerables (personas en situación de calle, migrantes, madres solteras, personas con capacidades especiales, entre otros). Apoya al proyecto aquí.